El mágico proceso de crear un blog
Desde hace algún tiempo he querido volver al mundo del blog. ¡Sí, volver! Como para volverse loco y decir que tengo otro por ahí sin mucho movimiento, pero es que hace falta tener un lugarcito al cual hacer el tonto donde pretendes que todo el mundo te lee y la verdad es que si tu gato supiera hacerlo, tampoco me leería.
También es cierto que soy pésima organizándome y que al final de cuenta esto puede morir sin siquiera haber empezado. Lo dicho, si llegaste hasta aquí y solo viste este post, tropocientos años después de su publicación, sabrás que ha sucedido.
Pero ahora seré un poco más... Optimista.
Desde hace un tiempo me he fijado en mi nula necesidad de lecturas. Sí, tanto así que a principios de año decidí hacer el reto de Goodreads ¿Y no adivinas qué sucedió? Sí, se murió. ¡Pero no me echaré tanta tierra! Alcancé a leer mis peores libros de la historia.
Por lo que este sitio se vuelve en mi intento sin número de volver a las andanzas con las lecturas. A parte también se vuelve en mi intento de escribir mi propia historia.
¡¿Pero es que escribes y no lees ni la letra pequeña del champú?!
Pues sí. ¡Lo hago! Y si me leo la letra pequeña del champú, demás queda decirlo.
¡Y también escribo! quién lo diría. Ya, volviendo a la situación que me aqueja: estaré dejando post desde un mundo tipo apocalíptico con todas las cosas que hace un novato como yo para escribir una historia. Y espero que les parezca tan ridículamente cierto como para ver a más de uno comentandome ¡Tienes toda la razón! En versión grillo o silencio sepulcral, también es válido.
Ahora sí, doy la bienvenida a este espacio, mi nueva casa. ¡En construcción!


Comentarios
Publicar un comentario